Manatí
Inmersión del delfín mular
Tortuga verde
Beluga
León marino
Nécora
Coral cuerno de ciervo
Orca
Barramundi
Barracuda gigante
Lubina moteada
Lubina rayada
Corvina negra
Anjova
Mielga
Dentón
Dorado
Platija
Tiburón toro
Tiburón blanco
Tiburón azul
Tiburón gomoso
Tiburón mako
Pez luna
Ser humano
Caballa del Atlántico
Pargo cachucho
Raya látigo pelágica
Inmersión más profunda de un narval
Tiburón anguila
Pez víbora
Pez pescador
Tortuga laúd
Tortuga golfina
Pluma de mar
Pez dragón
Reloj anaranjado
Anguila lobo
Pez espada
Alitán mallero
Bacalao del Atlántico
Bacalao del Pacífico
Sardina europea
Salmón del Atlántico
Salmón chinook
Pez cirujano azul
Pez payaso
Eglefino
Calamar vampiro
Cangrejo araña japonés
Calamar luciérnaga
Inmersión del cachalote
Cangrejo yeti
Medusa roja gigante
Calamar joya
Calamar cacatúa
Phronima
Coral chicle
Isópodo gigante
Celacanto
Calamar colosal
Tiburón duende
Quimeras
Engullidor negro
Rape
Pulpo gigante del Pacífico
Tiburón de seis branquias
Inmersión del pingüino emperador
Inmersión del elefante marino
Zifio de Baird
Leptoseris
Gigantactis
Atún patudo
Coral bambú
Nautilo
Pez hacha
Pez remo gigante
Gusano tubícola gigante
Pulpo telescopio
Pez de cabeza transparente
Gusano calamar
Ángel de mar
Marrus orthocanna
Caracol de pie escamoso
Gusano Vigtorniella
Bogavante de pinzas terribles
Anémona marina atrapamoscas de Venus
Dragón de mar foliáceo
Pepino de mar "pollo sin cabeza"
Fletán negro
Cangrejo real
Tiburón de Groenlandia
Pez borrón
Gusano zombi
Oso polar
Alga kelp
Inmersión del arao de Brünnich
Bálano
A 332 metros se encuentra el récord de profundidad alcanzado por una persona mediante buceo autónomo, establecido por Ahmed Gabr en 2014.
La luz del sol no llega a esta profundidad.
Muchas criaturas de las profundidades se adaptan produciendo su propia luz, un fenómeno conocido como bioluminiscencia.
Los narvales se sumergen a esta profundidad hasta 15 veces al día en busca de alimento.
El cangrejo araña japonés es el cangrejo más grande conocido, con una envergadura máxima de 3,8 m entre las patas.
Se creía que los celacantos se habían extinguido hasta que se encontró un ejemplar vivo en 1938.
La tortuga laúd es la especie de tortuga marina más antigua.
El pez remo gigante puede alcanzar los 11 m de longitud.
Los tiburones de seis branquias pasan el día en aguas profundas y la noche en aguas poco profundas. Se encuentran en todo el mundo.
Los pulpos telescopio son casi completamente transparentes y tienen unos característicos ojos saltones.
Los peces de cabeza transparente tienen una cabeza transparente que permite que sus ojos capten más luz.
Los engullidores negros pueden tragarse peces enteros, ¡incluso peces mucho más grandes que ellos!
Los calamares vampiro se alimentan de nieve marina, materia orgánica que cae desde aguas menos profundas.
Los pepinos de mar conocidos como "pollos sin cabeza" tienen aletas similares a alas que les permiten nadar.
El calamar colosal es la especie de calamar más grande conocida. Puede alcanzar los 10 metros de longitud y pesar hasta 700 kg.
El reloj anaranjado puede vivir hasta 200 años. Los seres vivos de las profundidades suelen tener una esperanza de vida muy larga.
El alimento escasea en las profundidades del océano. Las criaturas que viven allí se han adaptado a esta situación: un isópodo gigante en cautiverio pasó cinco años sin comer.
Muchas especies de las profundidades utilizan el color rojo como camuflaje, ya que es el primer color del espectro que desaparece a medida que aumenta la profundidad.
Los tiburones duende son conocidos como "fósiles vivientes" porque son la única especie viva de un linaje que existe desde hace 125 millones de años.
¿Es un calamar o un gusano? Es un gusano.
Los ángeles de mar son majestuosas babosas marinas que utilizan sus alas para impulsarse.
El caracol de pie escamoso recibe su nombre de las placas de hierro que cubren su pie y de la concha de hierro que forma a partir de sulfuro de hierro.
Los peces pescadores tienen un gran señuelo bioluminiscente que utilizan para atraer a sus presas en la oscuridad.
Los gusanos tubícolas gigantes obtienen sus nutrientes de las fuentes hidrotermales.
Las fuentes hidrotermales se forman cuando el agua de mar atraviesa rocas volcánicas extremadamente calientes. Liberan metales pesados que son tóxicos para la mayoría de los animales.
Pero incluso en esas condiciones extremas, las formas de vida especializadas encuentran la manera de sobrevivir.
Los cangrejos yeti viven en las fuentes hidrotermales.
Anguila pelícano
Anfípodos
Merluza negra
Pez ballena flácido
Medusa Atolla
Pez colmillo
Restos del Titanic
Carídeos
Inmersión del zifio de Cuvier
Pez lagarto
Esponja arpa
Pulpo Dumbo
Medusa cósmica
Ofiura
Cerdo de mar
Tiburón bocaancha
Pez dragón semáforo
Pez trípode
Pez sin rostro
Tiburón cigarro
Esponja de vidrio
Pez araña abisal
Esta es la profundidad media del océano.
Pero en algunos lugares es aún más profundo.
Mucho más profundo.
Los zifios de Cuvier son los mamíferos que se sumergen a mayor profundidad.
El 14 de abril de 1912, el Titanic se hundió hasta su lugar de descanso final, a 3800 metros de profundidad.
Este es el punto más profundo de la fosa de Manila, en el mar de China Meridional.
La merluza negra tiene proteínas anticongelantes en sus tejidos que evitan que se congele a temperaturas bajo cero.
El tiburón bocaancha es una de las especies de tiburón de mayor tamaño; algunos ejemplares alcanzan los 7 metros de longitud.
La temperatura aquí es cercana al punto de congelación y muy pocos animales pueden sobrevivir a la presión extrema.
Este tiburón arranca de sus presas trozos de carne con forma de galleta.
Ctenóforo
Pez caracol hadal
Naufragio del USS Johnston
Granadero
Anguila brótula
Quitón
Te has desplazado una distancia equivalente a la altura del monte Everest.
Los ctenóforos habitan los océanos desde hace 500 millones de años. Aunque se parecen a las medusas, no tienen un parentesco cercano con ellas.
Este es el punto más profundo de la fosa de Puerto Rico.
Este es el punto más profundo de la fosa de Java, en el océano Índico.
El USS Johnston se hundió durante la Segunda Guerra Mundial y es el naufragio encontrado a mayor profundidad.
Más personas han estado en la Luna que en la zona hadal.
La mayor parte de la zona hadal se encuentra en las fosas oceánicas.
Las fosas oceánicas se forman mediante un proceso llamado "subducción", en el que las placas tectónicas de la Tierra convergen y una se hunde bajo la otra.
Las profundidades del océano pueden ser un lugar solitario.
La vida aquí es escasa: las condiciones extremas dificultan la supervivencia.
Pero no la hacen imposible.
Se sabe muy poco sobre la vida en estos entornos profundos. Casi todas las expediciones descubren algo nuevo.
Anfípodo hadal
Muchas sondas y submarinos se han perdido al intentar alcanzar las zonas más profundas del océano.
El 23 de enero de 1960, unos nueve años antes del alunizaje, los seres humanos llegaron adonde nunca antes habían llegado.
Dos hombres, Jacques Piccard y Don Walsh, descendieron lentamente por la fosa de las Marianas a bordo del batiscafo Trieste.
Su objetivo era alcanzar el abismo Challenger, el punto más profundo del océano.
El batiscafo utilizaba un sistema de recirculación de aire que más tarde se emplearía en naves espaciales. Apenas había espacio suficiente para ambos dentro de la esfera resistente a la presión.
La inmensa presión de las profundidades hacía que cualquier error significara una muerte segura.
Durante el descenso, uno de los cristales de las ventanillas se agrietó y sacudió toda la nave.
Aun así, continuaron.
Incluso a estas profundidades insondables, Jacques y Don aún podían ver seres vivos a través de la ventanilla. La vida puede sobrevivir en entornos inimaginables.
Después de 4 horas y 47 minutos de ansiedad y claustrofobia…
Lo lograron y se convirtieron en los primeros seres humanos en alcanzar el punto más profundo del océano.

0 METROS DE PROFUNDIDAD